
Definiciones de “Arte Nuevo”…Comparaciones de los popular y lo impopular tratándolo desde el tema sociológico. Las innovaciones, el “Nuevo Arte”, tardan en hacerse un hueco en lo que ya está impuesto, en “lo popular”.
Aún así, ese Arte, más bien llamado “antipopular”, sí que produce un efecto en la sociedad, aunque sea un tema difícil de tratar. Se da un aspecto sociológico en el que la sociedad se divide en dos, a la hora de aceptar el Arte Joven:
Los mínimos, por el reducido número de personas que le son favorables y la mayoría, que les he hostil.
El Problema que se produce no es que a esa mayoría no el guste ese Arte nuevo, sino que, no la entiende. Así se concluye en que no somos unos borregos en la sociedad ya que tenemos un sistema de entendimiento para comprender ese Arte joven, ese Arte nuevo.
Quizá ese Arte nuevo no vaya para un público inferior sino que solamente vaya para un público distinto…o sea, un público capaz de entenderlo. Se plantea una cuestión… ¿Por qué un público es capaz de interesarse por una obra?
Es sencillo. Las personas tendemos a influenciarnos o a sentirnos identificados con las obras o con los personajes que se incluyan en ellas. Bien por las personalidades, por el amor, por el odio…se toman como reales en la vida, Es decir, ese paisaje que se ve, esos personajes que se aman o incluso esa poesía que se oye, dan ganas de sacarla a la vida real y vivirla. Se tiene una ilusión…más bien se crea una ilusión. Todo esto es debido a la estética de una obra.
Pero ese “placer” hacia una obra será debido por el goce estético, que será mayor cuanto más identificado esté con las personas, o sea, como en una existencia cuotidiana: figuras y pasiones humanas. Esto inevitablemente se considerará como interesante para la persona. Sin embargo, una vez que se salga de la historia, fuera de lo común, se pierde esa pasión o ese interés para intervenir en la obra. Pero el goce estético no tiene, muchas veces, nada que ver con esa alegría o sufrimiento que puede producir la obra artística. Todo es producido por el acomodamiento ocular. Nos adaptamos a lo adecuado o a lo inadecuado, según nos convenga, y que el objeto artístico solo es artístico en la medida en que no es real.
Debemos distinguir otras cosas, como lo que es retrato y lo que es el retratado, ya que son dos términos completamente diferentes.
Es imposible conseguir esa “purificación del arte”, de tal manera que no encontrar ese elemento tan puro solo será posible para aquel que tenga el don de la sensibilidad artística…o sea, un arte para artistas.
De esta manera se distingue esa “clase social” en el Arte: Los que son Artistas y lo entienden, y los que no lo son. Así se convierte el Arte nuevo como Arte para Artistas.
Pero ahora surge un problema: A los nuevos jóvenes que surgen con una Arte alternativo, con nada que ver en lo tradicional, ¿Nunca se le va a entender? ¿Nos limitamos a ignorarlos?
Creo que lo más racional es entenderlos, y saber el porqué de su obra, Si se han salido de ese prototipo tan arcaico, como es lo tradicional, es porque tienen una explicación coherente referente a su obra.
Todo va en relación al estilo de la época histórica. Dentro de un movimiento artístico se puede dar una saturación de distintas formas de hacer arte. Pero estas combinaciones se agotan y es cuando se debe recurrir de nuevo a las sensibilidades artísticas para la búsqueda de nuevas “ideas”.
Existe un momento, una idea, una REALIDAD.
Existen muchas personas y muchas maneras de verlo o interpretarlo. ¿Cuál es la verdaderamente buena, la que es auténtica realidad? Simplemente, nos vamos por la que más nos convence, la que se adapta mejor…básicamente, la que coincida en un capricho o parezca más normal o espontánea.
Dentro de esas diversas variedades hay varios motivos de diferencias. La primordial es la espiritual entre realidad y nosotros. O sea, la participación de la sentimental en los hechos, y el alejamiento supone los graos de liberación en el suceso real. Nos encontramos en un aspecto en el que existe una realidad que se vive y la que se contempla.
No es lo mismo, la estética de una realidad vivida, en puro estado, que aquella que se vive desde afuera y le resulta indiferente.
Pero dentro de esas realidades se encuentran nuestras ideas, las cuales no utilizamos como instrumento con el que pensamos un objeto, sino que la hacemos objeto de nuestro pensamiento.
El “Nuevo arte” o “Arte joven”, está lleno de diferentes direcciones y modelos pero todas ellas tienen el mismo fondo común. El cuál debemos saber. Pero esas cosas diferentes se diferencian en lo que se asemejan, o sea, en cierto carácter común. Pero afortunadamente existe una nueva sensibilidad estética gracias a ese arte joven, y que no solo captan esa sensibilidad los artistas en sí, sino que también aquellos que tienen el don especial para percibir los valores puramente artísticos.
Entonces es cuando surge la Deshumanización del Arte…al encontrar la esencia del nuevo arte producido.
Ortega y Gasset en este ensayo sobre la estética pone de manifiesto la comparación de una obra del s. XIX y una obra actual. La obra del s. XIX, tiene el mismo aspecto y el mismo aire que lo representado en la realidad e incluso tendrá otras muchas complicaciones estéticas, a parte de la realidad vivida y humana. Sin embargo, en la obra joven esos caracteres son difíciles de reconocer o directamente, no se ven. Es cuando el espectador da su valoración de que el artista nuevo no ha sido capaz de conseguirlo, o bien ni siquiera, esforzarse en encontrar el parecido.
Pero, ¿y si el cuadro que esta mal pintado es el del s. XIX? Quizá la realidad que hay en el cuadro del s. XIX no coincida con la vida humana que hay fuera de la obra, y exista grandes distancias, una importante divergencia.
Sin embargo en el cuadro reciente muestra lo contrario: no es que sus desviaciones del natural no alcancen las realidades, es que señalan hacia un camino (totalmente) distinto/ opuesto al que nos puede conducir hasta el objeto humano o esa realidad, la que parece que va en contra del pintor, en vez de ir torpemente hacia ella.
Es así donde se deshumaniza, donde se rompe su aspecto de realidad y se deforma. Parece ser como si de la obra nueva desapareciera esa rutina que hay en el cuadro tradicional. No existe esa la realidad vivida y no se puede vivir con ella. Nos hemos acostumbrado a lo rutinario de lo tradicional de tal manera que nos resulta extraño una obra joven. De esta manera debemos improvisar, crear e imaginar los nuevos actos y es así como surgirá el goce estético/artístico. Todo ello surgirá sentimientos estéticos, perteneciente a algo mas psíquico, mas interno y que tapa las ideas comunes de la vida.
Así este arte joven es considerado ya deshumanizado por el hecho de no contener cosas humanas, pero su placer estético surgirá gracias a ello, a poder presentarlo con ese triunfo sobre lo humano.
¿Y donde se encuentra ese alboroto de aplicación del arte nuevo?, sencillamente en la cualidad de no representar la realidad así tal y como es, sino representarla siendo una “no-realidad” pero sin embargo con una explicación razonable, con una substantividad.
Pero en toda obra de arte se ha vivido un momento para después representarlo como sustancia estética, una estética que incluye el temperamento, la representación de lo humano, un reflejo de la vida…
Pero no de manera académica, representando el arte como cosmética. La percepción de la realidad vivida y la percepción de la forma artística son, incompatibles por requerir una comodidad diferente en nuestro aparato receptor. No se puede tener un arte con una doble mirada. Todas las grandes épocas del arte han evitado que la obra tenga en lo humano su centro de atención. Con esto, en el arte nuevo surge la “voluntad de estilo”, donde estilizar es deformar lo real, y estilización implica Deshumanización. Esto es algo que no ocurre en el arte tradicional, ya que sigue dócilmente la forma de las cosas… a no tener un estilo propio ni carácter.
Esto ha conllevado a la critica de el arte nuevo, o arte joven hacia todo aquello de lo humano en el arte. Al igual que el arte tradicional tiene su jerarquía de rangos en las obras, el arte nuevo se ejerce con una energía proporcional a la altura jerárquica del objeto, ya que lo humano por estar más relacionado con el arte tradicional, es lo más rechazado por ese arte joven. La crítica que hace este arte nuevo es el de la manifestación de lo psíquico en lo tradicional. Un arte no esta para manifestar la intelectualidad, claridad, no para contagiar un orden tradicional, ya que es un acto espontáneo, psíquico que debe presentarse con la mayor transparencia posible. No solo debe ser un goce estético en todas las palabras sino que ese tienes que incluir un goce inteligente, que lo lleva a un placer…, placer que hay de muy diversas maneras: el de Causa y Motivación.
La obra nueva estará llena de un carácter perspicaz, inteligente y motivado… Lo que conseguirá ser espiritual. No solo debe de haber un placer estético, o sea, que la obra solo goza por si misma. Se puede concluir con que este nuevo sentimiento va dirigido a un asco a lo humano en el arte. Pero, ¿por qué se produce? , quizás por el hecho de respetar la realidad, la vida… y verla confundida en el arte.
El proceso de apartar lo humano de las cuestiones artísticas mas actuales, son en cantidad muchos, y se puede incluir en ellos, quizás, la metáfora y el tabú.
Uno de ellos puede consistir en darle metáfora a las cosas, a aquellos tabú que se transformaban en metáforas que le quitaban a la realidad vivida cierta importancia o también se lograba realzar ciertos aspectos.
También se puede deber algo a lo que siempre se ha estado acostumbrado, dígase, por ejemplo, la misma idea, la misma costumbre…No hay un nuevo camino, camino que establece el Arte Nuevo, así rompe con las realidades de lo Tradicional.
Se trata de algo a lo que tratar de manera más suculenta, viéndolo desde una perspectiva más inteligente.
Luego, se da el problema de las distintas perspectivas en cuanto a la realidad. No es lo mismo tratada, la que tenemos, y la realidad en sí, cosa que deberíamos diferenciar. La realidad no es lo que pensamos de ella, porque cuando de ella estamos pensando, lo que hacemos es hacernos una idea de esa realidad.
Con esto, el Arte Nuevo ha dejado de retratar esas realidades tan tradicionales. Ahora se dedica a retratar las ideas, y su trabajo consiste en poner a juego al público, para que sepan captarlas. Ya dependiendo de si la captan o no, lo disfrutaran de mayor o menor medida.
No es el Arte algo tan liberal “como lo pintan”. Puede que este igual de sugestionado que la ciencia, siendo ésta algo que esta demostrado físicamente, sea lo que sea. Sin embargo, el Arte con ese papel de “liberación” esta igual de sugestionada que la ciencia.
La relación de nuestra mente con las cosas cosiste en pensarlas, en formase ideas de ellas. Pensar es afán de captar mediante ideas la realidad. Entre idea y las cosas propias hay una distancia. Sin embargo, la tendencia natural nos lleva a creer que en la realidad es lo que pensamos de ella, y la confundimos por ideas.
Si en vez de dejarnos ir en esta dirección, lo invertimos, tomamos las ideas según son, y las habremos deshumanizado, desrealizando estas. No vamos a la mente del mundo, sino al revés. El cuadro, renunciando a emular la realidad, se convertiría en lo que auténticamente es: un cuadro- una irrealidad.
Si el hombre modifica su actitud radical ante la vida comenzará por manifestar el nuevo temperamento en la creación artística y en sus emociones ideológicas. ¿Por qué ese prurito de “deshumanizar”, por qué ese asco a las formas vivas? No es fácil exagerar la influencia que sobre el futuro del arte tiene siempre su pasado. Dentro del artista hay un choque entre su sensibilidad original y el arte que ha hecho ya. Puede ser positivo o negativo.
El segundo no producirá una obra distinta, sino que encontrará la misma voluptuosidad dando a esta obra un carácter agresivo contra las normas prestigiosas. Así el nuevo estilo esta formado por la negación de los tradicionales.
Buena parte de lo que hemos llamado “deshumanización” y asco de las formas vivas proviene de esta antipatía a la interpretación tradicional de las realidades.
Con esto se resume en que eliminamos los ingredientes humanos y retenemos la materia puramente artística. Esto implica un gran entusiasmo por el arte.
Para el hombre de la generación novísima, el arte, es una cosa sin trascendencia. Su arte es una labor intrascendente. Poesía o música eran entonces actividades de enorme calibre: se esperaba de ellas poco menos que la salvación de la especie humana sobre la ruina de las religiones y el relativismo inevitable de la ciencia. El arte era transcendente en un noble sentido. Si cabe decir que el arte salva al hombre, es sólo porque le salva de la seriedad de la vida suscita en él inesperada puericia.
CONCLUSIÓN
Es, pues, sobremanera probable que este ensayo de filiar el arte nuevo no contenga sino errores, diría Ortega y Gasset.
A esto se refiere, a que dentro del campo del Arte y lo llamado en este ensayo Arte Nuevo / Arte Joven, seguirá evolucionando hacia algo mejor, y que tarde o temprano, tras el le seguirá mil escritores que lo acompañen en esa critica al Arte y los origines de lo Nuevo.
Pero, cualesquiera sean los errores a los que se refiere Gasset, hay un punto a su juicio, inconmovible en la nueva posición: la imposibilidad de volver hacia atrás…
No hay comentarios:
Publicar un comentario